La leyenda del Beti- Jai

El frontón Beti- Jai de Madrid es el único superviviente de los primeros frontones industriales (comerciales) que había en Madrid. Hoy languidece a la sombra de la especulación inmobiliaria y la dejación de funciones de las Administraciones Públicas.

El deporte de la pelota sufrió una gran transformación desde finales del siglo XIX. Pasó de ser un deporte de ámbito rural a ser practicado por los aficionados de una manera profesional. Es el momento en que los empresarios pagan la ficha de los pelotaris. Un dinero que obtienen de lo que cobran por acceder a ver el espectáculo del juego de pelota los restaurantes y cafeterías de los frontones.

Beti JaiEs en ese momento cuando surgen los denominados frontones industriales, que serán estadios de espectáculos. En esa época, la monarquía se traslada a San Sebastián en periodo vacacional donde asisten a numerosos partidos. Ante el éxito de este espectáculo, algunos empresarios vascos deciden emprender la construcción de frontones en Madrid.

Será entre 1891 y 1894 cuando surgen los cuatro grandes frontones que tuvo Madrid: el Jai- Alai (1891), el Fiesta Alegre (1892), el Euskal- Jai (1893) y el Beti- Jai (1894). Era el comienzo prometedor de la historia de la pelota en Madrid. Este dossier la desglosa.

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