La huella de la destreza en el Madrid del siglo de oro

Azulejo de la calle de la EsgrimaEsta forma artística de señalizar, con un azulejo, el nombre de las calles apareció en los años treinta del siglo xx. Con esta señalización se continuó con el modelo de principios del siglo xix, consistente en rotular en negro el nombre de la calle o plaza sobre una placa de cerámica de color blanco. Con el paso del tiempo, ese modelo se cambió por las actuales placas de metal azul con letras blancas de comienzos del siglo xx. Los azulejos que hoy vemos en las calles de Madrid fueron colocados en los años noventa del siglo xx por el artista talaverano Juan Ruiz de Luna y por su nieto, Alfredo Ruiz de Luna.

Si paseamos por Lavapiés, en la calle del Mesón de Paredes, a la altura del número trece, encontraremos una calle con un bello azulejo. Nos estamos aproximando al lugar donde la enseñanza de la esgrima en Madrid dejó su huella en el Siglo de Oro. Pronto, veremos la imagen de un azulejo con dos caballeros batiéndose, es la calle de la Esgrima. Si continuamos por ella, localizaremos otra vía perpendicular: la calle de la Espada.

Estos enclaves son la clave para identificar en Madrid dónde se podía aprender lo que se conocía como esgrima y que, con la aparición de importantes maestros, pasó a denominarse destreza.

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