Los Magos de Oriente ¿Por qué el rey negro?

Jan Van Dorcnike - Lázaro GaldianoEl hecho de que la coordinadora del Grupo Federal Afrosocialista del PSOE, Consuelo Cruz, a través de las gestiones llevadas a cabo por la concejala de Cultura socialista, Mar Espinar, haya conseguido que el gobierno municipal del Ayuntamiento de Madrid adopte el acuerdo de que en la próxima cabalgata de Reyes, a celebrar el 5 de enero del 2016, el rey Baltasar sea una persona de raza negra, y no un concejal de color blanco, ha propiciado que mediante unas breves pinceladas trate de informar a los lectores las razones que se esgrimen para que exista en esa comitiva un rey negro, en contra de la discriminación racial que afecta a una importante comunidad de raza negra que habita en nuestra capital. Alejandro Navarro, en una entrevista a Consuelo Cruz en el Diario.es, recoge los motivos que aduce aquella para justificar este feliz acontecimiento, después de una prolongada lucha reivindicativa que ha durado 11 años.

Diversos colectivos de la capital consideraban que constituía una afrenta y discriminación que en las pasadas cabalgatas se suplantara a una persona de color negro por otra, que tenía que embadurnar su rostro con un color que no era el de la piel que le correspondía. Esta medida constituye una de las conquistas a favor de la integración y el reconocimiento de la diversidad étnica y cultural de los habitantes de nuestra capital, erradicando cualquier discriminación. Además, en Madrid se puede contemplar una rica iconografía (Museo del Prado) en donde aparece la figura del rey negro que se describe en este texto.

El hecho de la importancia de los Magos de Oriente se constata en documentos, manifestaciones artísticas y otras muestras que acreditan que esos sabios astrólogos hayan sido dentro de la Navidad el tema que, después de la escena del nacimiento del Niño Dios acompañado por la Virgen María y San José, el buey y la mula, constituya la tradición más carismática del cristianismo.

Esos primeros peregrinos que llegaron a Belén, como afirma Adrian Gilbert, favorecieron la proliferación de las representaciones plásticas sobre ellos. También Franco Cardini analiza el nacimiento y desarrollo de una iconografía relativa a esos magos como reyes peregrinos y alude a aquella en el sentido de considerarla una de las más sobresalientes en el arte cristiano y reseña cómo pintores y escultores a partir del siglo xi se fundamentan en esas primitivas creaciones para realizar una fecunda labor.

El arte sobre los Magos proliferó con una gran riqueza, desde las primeras representaciones plásticas de las catacumbas, hasta las que enriquecieron diversas etapas posteriores en las que se impusieron diversas modalidades artísticas como el arte bizantino, el románico, el gótico, el renacentista y el barroco, que suscitaron el interés de diferentes artistas que pintaron y esculpieron sus obras en lienzos, mosaicos, libros miniados, murales, esculturas y relieves.

Si analizamos la historia de los Magos de Oriente podemos constatar cómo inicialmente en el cristianismo no figuraba en la iconografía un rey negro, como analizo en mi libro: La Navidad en Madrid, en el capítulo dedicado a este rey. En la Edad Antigua, Baltasar se representaba con una tez sombría, pero sin que llegara a ser negro, hasta que la Iglesia cristiana se percató de la necesidad de atraer a su religión a los paganos de raza negra. El rey negro no apareció hasta las postrimerías de la Edad Media. A lo largo de este artículo se explican las razones que motivaron el surgimiento de ese rey negro de procedencia africana.

Podras leer el artículo completo en la revista Madrid Histórico 61

 

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