Número 59 (Septiembre – Octubre 2015)

Llega septiembre, un mes que siempre produce sensaciones enfrentadas y que básicamente, todos identificamos con una realidad, la vuelta a la rutina. Para hacer este retorno más llevadero volvemos a la carga con un número cargado de artículos entretenidos que nos aportarán muchos datos e historias que seguro él lector desconocía sobre Madrid. Un recorrido que nos llevará por el Madrid musulmán, por los tiempos de espadachines de la Villa o que por ejemplo profundizará en ilustres personajes como Francisco Giner de los Ríos o Jacinto Guerrero. Además, llega la esperada segunda parte del dosier Madrid en clave de mujer. Lo dicho, muchos y buenos contenidos para que la despedida del verano resulte lo menos traumática posible.

Jacinto Guerrero.1Jacinto Guerrero: un madrileño de Toledo

Sencillo y alegre son adjetivos que Josefina Carabias dedica a Jacinto Guerrero en su excelente relato biográfico. Se le podrían aplicar otros: entusiasta, emprendedor, cariñoso, arriesgado… pero si tuviéramos que escoger uno solo elegiríamos el de «derrochador», porque Jacinto Guerrero Torres pasó sus cincuenta y seis años de vida derrochando cariño, energía, amistad, entusiasmo, alegría… incluso dinero cuando lo tuvo. Este reportaje repasa su excepcional figura.

MaimonidesEl difícil arte de sanar en el Madrid musulmán

Mayrit, el Madrid islámico medieval, era por entonces una pequeña ciudad fronteriza de la Marca Media andalusí y, como tal, expuesta más fácilmente a los ataques enemigos. En ella existía mayor probabilidad de poder tratar graves heridas, resultado de los combates. Los cirujanos, médicos o preparadores de medicamentos, que reunían todas estas habilidades en la misma persona habitualmente, ejercieron sus conocimientos sobre los lesionados y heridos. No obstante, no todo era coser heridas de guerra, puesto que la vida cotidiana también generaba sus propias enfermedades, agravadas con la edad. Y debieron utilizar los medios y remedios que el entorno mayrití ofrecía.

GINER EN EL CAMPOFrancisco Giner de los Ríos: el origen del deporte en Madrid

Un fin de semana cualquiera en Madrid capital y en los pueblos de alrededor, podemos disfrutar del deporte profesional y amateur desde todos los ángulos posibles. Pero esto no siempre ha sido así. Indagando en los orígenes del deporte, averiguamos que es el fruto de la herencia recibida de una serie de hombres avanzados a su tiempo. En gran parte, se lo debemos a Francisco Giner de los Ríos y a su Institución Libre de Enseñanza, radicada en Madrid a caballo entre los siglos xix y xx, y nosotros hemos tenido la suerte de beneficiarnos de su legado.

Rosalía de CastroDosier: Madrid en clave de mujer II

Llega la segunda entrega de este dosier en el que vamos a hacer un merecido homenaje a las mujeres cuyo peso y legado aún se percibe en la capital. Algunas más conocidas que otras pero todas ellas con un mismo escenario en común, Madrid. Hablaremos de intelectuales, artistas, actrices y cantantes, deportistas, científicas e incluso aviadoras. Un recorrido variado que retomamos en el siglo xviii, donde dejamos la primera parte, y que nos llevará hasta la guerra civil española.

Azulejo de la calle de la EsgrimaLa huella de la destreza en el Madrid del Siglo de Oro

Si paseamos por Lavapiés, en la calle de Mesón de Paredes, a la altura del número trece, encontraremos una calle con un bello azulejo. Nos estamos aproximando al lugar donde la enseñanza de la esgrima en Madrid dejó su huella en el Siglo de Oro. Pronto, veremos la imagen de un azulejo con dos caballeros batiéndose, es la calle de la Esgrima. Si continuamos por ella, localizaremos otra vía perpendicular, la calle de la Espada, origen de la anterior. Estos sitios son la clave para identificar en Madrid dónde se podía aprender lo que se conocía como esgrima y que, con la aparición de importantes maestros, pasó a denominarse destreza.

Foto_15_puerta vieja guadalajaraLa puerta de Guadalajara. Historia de su desaparición

Madrid hasta el siglo xvi fue una ciudad amurallada con sus puertas de acceso protegidas por fuertes torreones. Nada hacía presagiar que en este siglo la historia de gran parte de ellas tocaría a su fin, porque pronto dejaron de tener la finalidad defensiva. La historia de una de ellas, la más fuerte y principal de todo el recinto, la que custodiaba directamente un oficial del rey, llega hasta bien entrado el siglo xvi, cuando desaparecerá para siempre por decisión real. Asentada sobre la calle Mayor, divide a esta en dos tramos, el primero desde el arco de Santa María en el mismo corazón de la ciudad, cercano al Alcázar, y el otro conectando la salida hacia Alcalá, hacia la Puerta del Sol.

1.PalaciodeGodoyLa Madroñosfera: El palacio de Grimaldi o de Godoy, un inmueble con mucha historia

En la plaza de la Marina Española se levanta uno de los palacetes más desconocidos para los madrileños, el palacio de Grimaldi o de Godoy que actualmente acoge el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales y que en contadas ocasiones puede ser visitado por los ciudadanos. Con motivo de la iniciativa de la Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid «Bienvenidos a Palacio», se pudo visitar este palacete y descubrir las historias y secretos que esconde en su interior.

PMyor02pLa plaza Mayor, escenario de la villa

Nació como una explanada frente a un acceso de las murallas madrileñas, concretamente junto a la puerta de Guadalajara. Durante el siglo xv los arrabales de Santa Cruz y de San Ginés habían ido creciendo hasta rodearla. Fue escenario de coronaciones, ejecuciones públicas e incluso corridas de todos. Además, sobrevivió a tres incendios. En esta ocasión haremos un repaso visual al nacimiento y asentamiento de este emblemático punto de Madrid.

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